La estrategia que utilizaron las televisoras de interrumpir la programación para difundir los mensajes electorales, de los partidos políticos por el inicio de las precampañas a diputados federales, si que fue una goliza aunque diga lo contrario el consejero del IFE Leonardo Valdés.
Comenzar con esta publicidad en fin de semana cuando las familias se dedican a descansar y ver televisión, fue una estrategia buena por parte de los monopolios Televisa – TV Azteca, para dar a conocer su resentimiento ante la reforma electoral.
La manera en que lo hicieron es una forma de aprender como se levanta una guerra, como se espera a que el enemigo caiga en nuestras manos y entonces sí hacer que pague por lo que nos hicieron.
Poner esa publicidad a mitad de un partido de futbol fue algo clave para que el electorado vociferara en contra de los partidos políticos y el IFE.
La publicidad es mágica cuando los medios la saben aplicar y este duopolio lo sabe; sabe perfectamente que si interrumpía el Súper Bowl, quienes lo estábamos viendo gritaríamos de coraje al ver entorpecido nuestra emoción ante una jugada por una serie de anuncios que no nos interesaban en ese momento, ya que lo que queríamos era seguir disfrutando del partido de los Acereros contra los Cardenales, era ver quien y como ganaba el Súper Tazón, no que nos invitaran ir a votar.
La manera de cómo llevaron a cabo esta publicidad no fue la correcta y ahora sabemos que no fue el IFE quien la mandó pautar, sino que fueron las mismas televisoras quienes decidieron en que momento meterlas.
Como parte del electorado debo aceptar que yo fui uno de esos que se hartó de esta difusión y lejos de que me convencieran de ir a votar el próximo 5 de julio vociferé en contra de cada uno de los partidos y en ese momento dije que no cumpliría con esa obligación cívica, sin embargo sé que si no lo hago después no tendré como reclamar.
Sebastián García
Torreón, Coahuila
Comenzar con esta publicidad en fin de semana cuando las familias se dedican a descansar y ver televisión, fue una estrategia buena por parte de los monopolios Televisa – TV Azteca, para dar a conocer su resentimiento ante la reforma electoral.
La manera en que lo hicieron es una forma de aprender como se levanta una guerra, como se espera a que el enemigo caiga en nuestras manos y entonces sí hacer que pague por lo que nos hicieron.
Poner esa publicidad a mitad de un partido de futbol fue algo clave para que el electorado vociferara en contra de los partidos políticos y el IFE.
La publicidad es mágica cuando los medios la saben aplicar y este duopolio lo sabe; sabe perfectamente que si interrumpía el Súper Bowl, quienes lo estábamos viendo gritaríamos de coraje al ver entorpecido nuestra emoción ante una jugada por una serie de anuncios que no nos interesaban en ese momento, ya que lo que queríamos era seguir disfrutando del partido de los Acereros contra los Cardenales, era ver quien y como ganaba el Súper Tazón, no que nos invitaran ir a votar.
La manera de cómo llevaron a cabo esta publicidad no fue la correcta y ahora sabemos que no fue el IFE quien la mandó pautar, sino que fueron las mismas televisoras quienes decidieron en que momento meterlas.
Como parte del electorado debo aceptar que yo fui uno de esos que se hartó de esta difusión y lejos de que me convencieran de ir a votar el próximo 5 de julio vociferé en contra de cada uno de los partidos y en ese momento dije que no cumpliría con esa obligación cívica, sin embargo sé que si no lo hago después no tendré como reclamar.
Sebastián García
Torreón, Coahuila
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