martes

Lo estás viendo, no está pasando

Después de la falsa bronca de Wyoming, Fernando Torres desveló ayer que los anuncios de sus amigos eran en realidad una campaña de márquetin encubierta


El lema promocional de la cadena CNN, considerada por muchos como fiel adalid del auténtico periodismo, dice:_“Está pasando, lo estás viendo”. Precisamente, todo lo contrario es lo que le viene sucediendo a la televisión las últimas semanas, en las que todo lo que vemos parece que exige ser puesto en cuarentena.


Tras varios días observando al futbolista Fernando Torres anunciando los negocios de sus amigos -hubo incluso tertulias de radio en las que se alabó el altruismo del delantero- ayer el jugador confesó que todo era mentira y que los ‘spots’ respondían a una campaña para una entidad financiera.


La agencia Contrapunto es la responsable de tres anuncios en los que Torres amaestraba cachorros, jugaba al tenis e iba a una peluquería, supuestamente, para promociar los negocios de sus amigos en estos tiempos de crisis. Sí, los amigos eran tales, y sí, los negocios en realidad existen, pero todos estaban compinchados y perfectamente orquestados por la citada agencia de publicidad.



Márquetin viral

Ayer, los creativos de los anuncios explicaban que la clave había estado en la factura modesta y de aspecto casero de los vídeos y en la imagen inocente que proyecta Fernando Torres. De hecho, el futbolista es conocido popularmente como ‘el Niño’ y pocos creían que suficiente malicia como para colaborar en esta engañifla.


Hacía días que en los foros de Internet se ponía en duda la _autenticidad y, sobre todo, la generosidad de Torres, pero no fue hasta el sábado cuando se descubrió que en los ‘spots’ había gato encerrado. El diario ‘El Mundo’ desveló que todo era la campaña -sin decir quién estaba detrás- y, ayer, aprovechando la visita del Liverpool para disputar un partido de Champions en Madrid, el ‘hijo pródigo’ ofreció una rueda de prensa y presentó los nuevos fondos de inversión del Banco Gallego.


Según la filosofía de este tipo de publicidad, bautizada como márquetin viral y emparentada con el márquetin de guerrilla, el objetivo de toda campaña debe ser obtener los máximos resultados comerciales posibles con los mínimos recursos disponibles. Evidentemente, la meta se consigue cuando en los bares, las calles, las teles, las radios o, sobre todo, en Internet se habla del asunto y se comenta la ocurrencia. En este caso, Fernando Torres y sus amigos habían conseguido colarse, incluso, en decenas de redes sociales.



Límites y fronteras

Estas nuevas tendencias de la publicidad están arrinconando cada vez más a los anuncios convencionales, que son desestimados porque no dejan huella y se olvidan con rapidez. Eso sí, el márquetin viral también entraña sus riesgos porque si las campañas no son acertadas puede dañar gravemente la imagen de la compañía.


Las campañas creativas se esfuerzan en ser tan sorprendentes y efectistas que, en ocasiones, rozan los límites de la ética. Este caso, además, salta a la palestra apenas unos días después de que el gurú de la televisión, el Gran Wyoming, haya caminado también por el complejo filo de la verdad y la ficción televisiva. El vídeo que filtró a Intereconomía con una falsa bronca a una becaria desató la polémica y provocó toda clase de reacciones como, por ejemplo, la de Fernando González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa, que censuró esas prácticas periodísticas.


Evidentemente, Wyoming lo tenía fácil, y le replicó que ellos no son periodistas, que se dedican al humor y que si se tiene que quejar alguien prefiere que sea Chiquito. Por cierto, que anoche ‘El intermedio’ continuaba sacando provecho a la polémica, que le ha llevado a lograr sus mejores cifras de audiencia. ¿Todo vale en los medios?

No hay comentarios: