viernes

Publicidad y recesión

La recesión es una oportunidad y nos conviene enfrentarla como tal. Es la gran oportunidad de abrirle la puerta a la creatividad, al reto, a la estrategia y a la innovación. La recesión exige y sólo sobrevivirán los que se adapten con rapidez, así es la ley de la vida. Estamos llamados a evolucionar nuestra forma de ver las cosas y nuestra forma de hacer las cosas.

Hablando del tema de la publicidad, el mercado de consumidores cuando hay recesión tiende a tener una atención más enfocada a lo que le es relevante, sus gustos pueden tender a ser más sencillos, más cortos en alcance y menos complejos. Los presupuestos publicitarios cuando están bajo estricta supervisión a causa del temor que proyecta una recesión tienen que evitar al máximo el desperdicio, tienen que contar con medidores claros que permitan identificar el nivel de rentabilidad que ofrecen y tienen que buscar respuestas en el menor tiempo posible. Estas variables hacen que la publicidad en este tipo de contextos sea más favorable para los esfuerzos locales, que hablen a las comunidades de temas de su interés exponiéndolos de forma simple y transparente. El periódico local, el programa local, el equipo de futbol local y lo que le sea relevante a la comunidad desde sus propios puntos de vista. Un medio de comunicación es efectivo publicitariamente hablando cuando capta la atención del mercado al que le habla. Si el mercado está atento y receptivo, la comunicación del anunciante cumplirá su meta, entró en el umbral de la atención de la persona que le interesa. Existen algunos estudios que mencionan que el entretenimiento es uno de los sectores menos golpeados durante las recesiones que ha vivido el mundo, y esto es un gran dato. Si logras asociar a tu marca con algún tema de entretenimiento local, estás creando una asociación natural que en momentos de alta receptividad permitirá lograr entrar de forma intrusiva en la percepción del segmento en el que estás interesado.

Ahí está la oportunidad, los medios están obligados a innovar, los anunciantes están obligados a exigir pautas publicitarias mejor enfocadas y los consumidores están llamados a pensar mejor sus compras, si nos arropamos en lo conocido el final del camino tiene una alta probabilidad de fracaso, si nos adaptamos rápido la probabilidad de éxito necesariamente aumentará.

Así es esto del abarrote.

No hay comentarios: