domingo

Caixanova se quiere quedar

La polémica creada tanto desde las instituciones políticas autónomicas de la Xunta de Galicia, como locales, en este caso el PP y el Bloque Nacionalista Galego, han tratado de crear confusionismo y caos en la opinión y el sentir de la ciudadanía.

Empecemos por el principio: La decisión del actual Presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo de fusionar las dos Cajas de la comunidad gallega, Caixanova y Caixagalicia, obedece a un criterio claramente partidista y de control político intervencionista y no a los intereses empresariales, económicos y sociales de las entidades financieras enunciadas, por lo menos no a los de una de ellas, ante la negativa de Caixanova a ser fusionada y absorbida por la otra entidad.

Desde el punto de vista empresarial, la fusión de ambas Cajas, como entidad financiera, a ninguna empresa en situación de solvencia, rentabilidad y sostenibilidad, incluso a medio y largo plazo, se le ocurriría la descabellada idea de fusionarse y asociarse con otra que tiene pérdidas importantes. Y, SI DADO EL CASO Y VALORANDO, PÉRDIDAS Y GANANCIAS, decidiese apostar por ello, lo haría en las mejores condiciones, es decir, saliendo del pacto en condiciones preferentes, dado que, en toda negociación, el mejor postor siempre es el que pone las condiciones más beneficiosas para él.

En este caso, no podemos obviar que Caixanova conforma una plataforma financiera, autónoma e independiente, no sólo a nivel local, importantísima, sino también en otras ciudades gallegas, incluso fuera de Galicia (con un 30% DEL TOTAL DE LAS OFICINAS DE LA ENTIDAD), con oficinas en la Unión Europea y en América; convirtiéndose en una de las cajas gallegas de ahorro más internacionales.

En el año 2007, la Reserva Federal norteamericana le otorgó la calificación de Branch Internacional, convirtiéndose en la primera Caja de Ahorros que obtiene esta autorización.

Teniendo en cuenta que opera con criterios económicos, básicamente, está en mejor disposición de poner sus condiciones y si hubiese decidido fusionarse, está claro, que hubiese optado por mantener su sede en Vigo, la localidad donde nació, ya que para su operatividad tanto local, como territorial, nacional e internacional, es evidente, no necesita cambiar su sede, cómo se pretende desde el Gobierno de Núñez Feijoo, actual Presidente de la Xunta.


Cuando habla el Presidente de Galicia y su partido de primar intereses comunes (galleguidad, más poder financiero gallego, etcétera), no se puede evitar que surja la crispación, ¿ Acaso no es Vigo de Galicia?, ¿Acaso Caixanova no interviene en la estructura financiero-económica gallega, tanto en apoyo económico, asesoramiento, etcétera, de otras ciudades galegas?, ¿Acaso no interviene Caixanova en la captación de depósitos de los residentes de otras localidades fuera de Galicia, tanto nacionales como internacionales para REINVERTIRLOS en la economía de la Comunidad gallega y aumentar su crecimiento y fortaleza?

El compromiso de Caixanova lo es en varios ámbitos:

- Con el mundo empresarial, ofreciendo herramientas técnicas y apoyo, modernización de sistemas de producción, actualización de procesos de gestión y dirección, asesoramiento financiero y de formación (mejoras en cualificación del personal de la empresa)

También respalda a las empresas en procesos de internalización y apuesta por iniciativas empresariales tanto en creación de nuevas empresas como para elevar el valor añadido de las ya constituídas.

-Respondiendo a las demandas de la sociedad. Sus esfuerzos en Obra Social son importantes, creando infraestructura socio-cultural que se extiende por las principales poblaciones gallegas, llega a Portugal, creando sede institucional en Madrid.

Teniendo estos datos objetivos de operatividad, no tiene sentido cambiar la sede de localidad de origen, ya que funciona perfectamente desde donde está. Con autonomía pero con la imagen y sentimiento de la galleguidad, allá donde esté.

Son precisamente los que hablan de localismos, los que tienen intereses personales, partidistas, interesados, que trás una ambición de control político y financiero de la comunidad gallega, defienden e imponen intereses claramente localistas. Los que. en apariencia, buscando el bien común de la comunidad gallega, las mejores condiciones de rentabilidad y garantías financieras, estando en precario, pretenden imponernos sus intereses claramente localistas.

¿Cómo es posible sino que desde la Xunta de Galicia se quiera beneficiar a unos gallegos, perjudicando a otros que, sí han demostrado sobradamente solvencia y apoyo al crecimiento económico de nuestra comunidad?, ¿Cómo se puede entender esto, sino es fruto de un interés político de control de un partido, en este caso el PP y su representante en la Xunta, el Sr. Feijoo?.

¿Cómo puede representar, Núñez Feijoó, a todos los gallegos cuando pretende defender el localismo del Norte de Galicia en contra de los pueblos y ciudades del Sur?. No es otro sino él, quien provoca enfrentamiento y fractura en la sociedad gallega.

Por supuesto que los ciudadanos del sur apoyamos la decisión razonada y razonable de nuestra Caja, que es también de todos los gallegos, ya que se pretende, por la vía impositiva, perjudicarla y perjudicar también los intereses de todos los ciudadanos.

Caixanova es mucho más que una Caja, representa valores; valores que tenemos todos los ciudadanos gallegos desde el sur de Galicia, desde todos los ámbitos, que incluye la emprendedora ciudad de Vigo, arropada por una comarca evidentemente de trabajadores, empresarios y autónomos, que se ha hecho a sí misma a lo largo de años de intenso trabajo.

Una Caja que ha optado por el apoyo a colectivos que lo necesitaban, creando, sosteniendo y estimulando labores educativas y formadoras como las que se realizan en el Colegio Hogar, Escuela de Negocios, Centro Cultural. Creando centros de la Tercera Edad, apoyando el deporte de base, formando parte indispensable de muchas localidades, siendo un punto de referencia en el barrio, dando protagonismo a la ciudad.

Caixanova ha crecido con muchas generaciones de ciudadanos, ha tenido una fuerte iniciativa municipal en sus orígenes, con independencia y autonomía, como hasta ahora, apoyando el crecimiento económico, financiero, empresarial, cultural y social del sur de Galicia, sin dejar por ello, de fomentar los mismos valores en otros pueblos y ciudades gallegas, de fuera no sólo de Galicia, también de fuera de España, sin olvidar la seña de identidad y el orgullo de ser de Galicia.

Por Dolores Sánchez Monclova


http://laborgali.blogspot.com/2010/02/caixanova-se-quiere-quedar.html

1 comentario:

Non á fusión dijo...

En defensa de Vigo tenemos que decir NO a la fusión de las cajas. Hoy a las 20 horas tenemos convocada una manifestación en Urzáiz. Desde Vía Norte hasta la Puerta del Sol