martes

PIERRE VERGER

A veces me interesa más la persona que su obra. Admiro a los que sentían fascinación por la vida, a los que desarrollaron un pensamiento lateral. Me interesa más la personalidad de Picasso que sus cuadros, por ejemplo.

Acabo de conocer la obra de Pierre Verger. Un fotógrafo francés que se compró su primera cámara pasados los treinta años y dio la vuelta a medio mundo con ella. Sus imágenes son buenas, pero su historia vital me gusta aun más.


Verger tenía pánico a envejecer así que, con su cámara nueva y en plena crisis de los treinta, acordó con un amigo que se suicidarían al llegar a los cuarenta. Estaba tan decidido a hacerlo que se compró un metro de costurera de 1.50 m. Así mil quinientos días antes de la fecha elegida (eso son más o menos cuatro años antes de la cita con la muerte) comenzó a recortar un milímetro de la cinta todas las noches. Después le daba cuerda a su reloj de pulsera y anotaba en un cuaderno lo que había hecho durante el día.


Su amigo se suicidó. Él no. Verger llegó ser un afable octogenario (vivió el doble de lo que había decidido) y pasó los dos últimos años en cama. Dejó de hacer fotografías cuando llegó a los sesenta. Porque sí. Porque se había cansado. Porque había otras cosas interesantes que hacer. Porque no sólo era fotógrafo.



http://yanadamepuedesorprender.blogspot.com/2010/03/pierre-verger.html