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Campañas que se multiplican exponencialmente.

Podemos haber provocado un efecto “boca a boca”. Ahora bien, hemos pagado un precio muy alto por los impactos a los consumidores que no se han interesado en nuestro mensaje, pero a los que inevitablemente les ha llegado, porque estamos utilizando técnicas de comunicación de masas.

Hemos abonado un precio aceptable, que desde luego estábamos dispuestos a pagar, por los compradores que han adquirido nuestro producto.

Y hemos pagado muy mal por los que realmente nos han hecho tener éxito: los conectores, enterados pseudoexpertos y vendedores natos, personas especiales que se convencieron de nuestro producto o servicio y son los que realmente los han transmitido provocando ese efecto tan deseado de la trascendencia e influencia dentro de la redes invisibles de intercomunicación personal en una sociedad dada.

El publicitario piensa que esto es un éxito importante. Cuando el efecto viral del “boca a boca” se produce, el valor de la campaña publicitaria se multiplica exponencialmente. Nuestro razonamiento es que hemos vendido más de lo previsto en la estrategia o hemos dado a conocer una marca en menos tiempo del que nos habíamos propuesto y desde luego con el presupuesto que el anunciante decidió gastar. El trabajo está hecho y además de un modo eficaz. Sólo queda esperar que nos llame el anunciante la próxima vez para seguir teniendo éxitos profesionales, ya que ahora conocemos muy bien ese sector particular de consumo o industrial y si encima hemos utilizado técnicas de marketing directo como apoyo a la campaña, tenemos unos miles de clientes fichados para venderles alguna mejora del producto o sencillamente algo distinto la próxima vez.

Y es de hecho, un éxito importante. Ahora bien, lo es para el creativo publicitario, para el que supo darle vida a la estrategia de comunicación, para el que puso en papel, o en un folleto, o en película de 35 mm “la forma” de comunicar. Lo es también para las personas de cuentas y para el anunciante que supieron componer el mensaje junto con los estrategas de comunicación y supieron ver la fuerza de la creatividad final, pero lo es menos para quien se plantea si realmente era necesario ese despliegue de medios, ese uso tan caro de los medios de comunicación de masas.

¿No habrá otro modo de provocar un efecto similar de publicidad “boca a boca”, de Marketing Viral, sin invertir cantidades tan importantes?

¿No podríamos llegar a la parte de la sociedad interesada en nuestro producto, servicio, marca, o sencillamente en nuestro mensaje, mucho más directamente?

http://vidal2010.wordpress.com/2010/03/26/campanas-que-se-multiplican-exponencialmente/