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El ajedrez

Definición

Es conocido como el juego ciencia de origen milenario con extraordinarias virtudes para el cerebro y su desarrollo.
Como principales virtudes pedagógicas: potencia la deducción lógica, la capacidad de reflexión, la planificación y mucho más desde edades muy tempranas. Incluso antes de los tres años, según los expertos.

Parece ser que los árabes aprendieron el arte del ajedrez en Persia y lo trajeron a España, desde donde se transmitió al resto de Europa.

Características

Desarrollo de la concentración: el niño se acostumbra a atender, a pensar y a concentrarse en lo que está haciendo por medio del tablero.
Desarrollo de la capacidad de síntesis y de análisis: durante treinta o cuarenta jugadas que dura la partida, el jugador debe responder a la amenaza del contrario y realizar sus propias amenazas.
Desarrollo del pensamiento lógico- matemático: tiene base matemática (tipo de razonamiento). Clasificación y seriación, sumas, restas…
Desarrollo del pensamiento creativo: no se juega contestando buenamente a las jugadas. Todo ajedrecista ha de imaginar posiciones distintas de las que hay en el tablero para lograr el triunfo. Debe crear un plan de acción de jugadas que obliguen o equivoquen al rival. Y tiene que ser más rápido e imaginativo que su contrario.
Desarrollo de la autoestima: posiblemente por ser un ‘combate mental’ el niño valora mucho la mejora continua. La toma de decisiones que a veces puede ser definitiva debe ser sin consultar con nadie. Esto hace que la confianza en sí mismo aumente.
Desarrollo del intelecto en general y de la madurez intelectual. Innumerables estudios y ejemplos así lo demuestran.
Consejos

El ajedrez ha de vincularse lo más temprano posible a la vida del niño, ya que forma la personalidad y el carácter.
Los padres del futuro ajedrecista pueden influir en alto grado; el niño necesita el ejercicio sistemático de la mente para conseguir un adecuado tono mental, base de cualquier aprendizaje. Ninguna afición es espontánea.
Dale un caballo y que archive esta imagen. No dudes que estás ‘tocando’ las puertas de su cerebro y que estás contemplando un gigante en potencia.
Como el resto de los deportes, ayuda a la aceptación de las normas, importante hoy en día que tanto nos cuesta la obediencia. No valen los caprichos, te comen la ficha.
Fíjate que el vencedor no es más alto, ni más fuerte, ni más rápido. Simplemente ha jugado mejor. Anímate y si no has jugado nunca, hazlo.
Los últimos estudios demuestran que las personas de edad que lo practican no padecen Alzheimer, o éste se retrasa o aparece más débil.
Estas vacaciones juega con tus hijos, introdúcelo en tu familia como ese gran amigo para mejorar la educación de tus hijos.



http://www.albadigital.es/2010/03/22/consultorios/consultorio-educacion/el-ajedrez/