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El grado de apalancamiento operativo (Parte 1)

En las últimas dos entregas desarrollamos extensamente el concepto de Punto de Equilibrio Operativo (PEO). Recordemos la fórmula:

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Al denominador (p - cvu), se le conoce como margen de contribución, es decir, la parte del precio que luego de deducido el costo variable unitario (cvu), contribuye a cubrir los costos fijos y la utilidad operativa de la firma.

Una empresa que tiene costos fijos elevados, tiene un alto apalancamiento operativo. Típicamente, este tipo de firmas, tienen un PEO elevado. Las aerolíneas, son un ejemplo clásico. Sea que transporten 1 ó 200 pasajeros, deben operar una aeronave con todo los costos fijos (tripulación, combustible, etc.) que acarrea. Un aparte, en el caso de una aerolínea, el combustible es un costo fijo; lo que sirve para señalar que, un rubro de costo, puede ser fijo o variable, dependiendo de la industria.

Para ahondar más en el concepto de apalancamiento operativo, tengamos dos empresas. La primera a la que denominaremos A, es una empresa con alto apalancamiento operativo, en tanto que la segunda empresa a la que llamaremos B, no lo es. Datos de ingresos y costos a diferentes escalas de producción, se presentan en la tabla siguiente:


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Tanto A como B son empresas espejo, es decir, producen lo mismo al mismo precio ($2) y al mismo cvu ($0.40). En lo único en lo que se diferencian, es que los costos fijos de A   ($30 000), son el doble de los de B ($15 000). Esto puede pasar, principalmente, porque A tiene una inversión en activos fijos más alta, al tener una capacidad instalada mayor que la de la otra empresa.

Optar entre diversos apalancamientos operativos es primordialmente; pero no, únicamente, una decisión en el que el grado de aversión al riesgo de los accionistas de la firma, es decisivo. Un enfoque conservador, implicará un menor nivel de CF, en tanto, que un enfoque agresivo, hará que la empresa escoja CF más altos. ¿Cuál es la razón que nos lleva a afirmar esto?

Para responder a esta pregunta, observemos estas decisiones a la luz de diversos niveles de producción:


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Dos hechos saltan a la vista de inmediato:

1. El PEO de A (18 750 unidades), es mayor que el de B (9 375 unidades). Por favor compruébelo aplicando la fórmula respectiva.
2. Si bien A tiene un PEO mayor, ventas mayores a su PEO le traen, proporcionalmente, más utilidad operativa que a la empresa B.

El tamaño de planta con su correlato en los CF asociados a ese nivel de producción, ilustra claramente el nivel de riesgo asumido por los accionistas de ambas firmas. Los accionistas de B, tienen un menor PEO; lo que implica que, para cubrir sus costos operativos, necesitarán producir (y vender) menos que la firma A, lo cual es muy bueno, cuando se avecina o se está en plena crisis; pero no lo es tanto, cuando la economía del país entra en un ciclo expansivo, pues, proporcionalmente, una mayor venta le traerá una menor rentabilidad que la empresa A.  El análisis es, simétricamente, inverso para esta última. Tiene más riesgo de incurrir en pérdidas operativas en épocas de recesión, al tener un PEO alto; pero, también, cuando se atraviesa un periodo de auge, tendrá más potencial de alcanzar altas rentabilidades operativas.

Para ilustrar esto último, aislemos en las dos empresas el incremento porcentual de la utilidad operativa cuando se pasa de producir de 40 000 a 50 000 unidades:


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Tal como se predijo, la empresa A que tiene un alto apalancamiento operativo, incrementará su utilidad en mayor proporción que la firma B. Nada complicado, ¿no?

En la próxima entrega explicaré en detalle la formula y el significado del Grado de Apalancamiento Operativo (GAO).

Avisos parroquiales:

El miércoles 31 de julio, se presentará mi libro en el marco de la Feria del Libro. Los comentaristas son de lujo: Pedro Grados, Gerente General de Profuturo AFP y Aldo Fuertes, Gerente General de SAFI Popular. El lugar y la hora se los pasaré próximamente. Ojalá puedan acompañarme.