martes

LA FUENTE ALEMANA, LOMOS, MOTOS Y RECUERDOS.

Difícilmente podría estimar la cantidad de “Lomitos-rusa-ají verde” que he engullido
en mi vida.
Empecé como todo niño a los diez años, acompañándolo con una Bilz y sin ají, con los años le agregue ají verde y una Garza “Aliada” (mitad cerveza negra mitad dorada). A estas alturas hay que advertir, cuando se ordena, que sea:… “a la antigua” o sea envuelto en un papel único, color café claro, con unas graciosas vueltas, que permiten atacar al que esta familiarizado, sin problema alguno, como si se comiera una unidad, y no es así, esta compuesto por tres o cuatro ingredientes, que tienden a escaparse. En el caso de pedirlo completo…ahí la cosa debe tornarse difícil, por eso con los años se derivó en servirlo en un plato y acompañado de tenedor y cuchillo
Estoy hablando de “La Fuente Alemana” de Plaza Baquedano, (Alameda 58) absoluto Templo de esta tan típica comida en Chile.
Me tomo varios años decidirme a escribir al respecto, hace unos doce años atrás, a poco mas de un año de iniciado mi auto-exilio o retiro definitivo de la capital, vivía en el hermoso balneario de Algarrobo, me senté un día en mi flamante Mac y me dispuse a escribir, ya llevaba mas de un año lejos y admitía que no menos de una vez por semana recordaba esas suculentas delicias… las maestras ahí, trabajando a la vista de uno, malabaristas rápidas, en intrincadas maniobras, se mueven en un numero de seis u ocho sin toparse, sin hablarse casi, concentradas en la precisión, en la combinación justa del chokrut y la palta, retiran las finas rodajas de lomo de cerdo, cocido en agua, en forma displicente, en consideración a la enorme cantidad con que van cargando cada pieza, pintan graciosamente con mayonesa casera y con mostaza. Me quede con la aspiración, pues esa misma semana salio una extensa y buena columna del escritor Marco Antonio de la Parra, que rendía homenaje a esta joya de nuestra gastronomía.
A mi me une mucho mas que un “Lomito” a ese lugar, lo conocí a los diez años, cuando era una panadería “La Predilecta” se llamaba y estaba ubicada al lado del antiguo Hospital San Borja, mi padre (Don Orlando y pequeño Bilz en la foto circa 1950) trabajaba en la vereda de enfrente, inmediatamente contiguo al Banco de Estado (Teatro Normandie) representaban las motos BMW en Chile junto a su amigo y socio Alex Hanning (curiosamente autos no, aun cuando ellos tenían un BMW pequeño y mi papa un DKV precursores de la marca imagino) en las vacaciones solía acompañar a mi papa todo el día, y me entretenía mirando el desarme y reparación de estas maravillosas maquinas, no era raro que cruzáramos entonces a “La Predilecta” y yo apenas si me la podía con uno de esos enormes “sanguchotes”. Había un pilar en medio del local, entero pintado de blanco a su rededor un mesón con pisos altos, en este poste o pilar había una foto en blanco y negro de un marino o un trabajador alemán con un gorro de lana y con un cigarrillo a medio fumar en los labios, esa foto aun existe en el local actual, esta en la pared del fondo, donde se instala el maestro cervecero. El marino tiene unas manos descomunales.
Pasaron los años y con mis parientes y amigos solíamos ir a jugar fútbol a unos potreros en Vespucio y Vitacura, donde pastaban tranquilamente vacas y caballos (esto les da una idea aproximada de la edad que tiene el autor de esta crónica!!!)...de vuelta de estos eventos:….en masa a la Fuente Alemana, pasaron mas años aun, y yo ya iba solo como un jovencito de unos diecisiete o dieciocho años, ya estaban ubicados en su local actual, de pronto de un día para otro, apareció estacionada en la puerta una joya, única esos días, se trataba de una motocicleta Gilera 175 cc, italiana, con un diseño absolutamente impresionante, con dos tubos de escape cromados y un manubrio de no mas de veinte centímetros en cada lado, la ultima palabra, llegué a contarle a mi padre y lo obligué a que la fuéramos a ver…”Mmmm! Exclamó estas motitos no creo que tengan futuro”….el era fanático como es lógico de la BMW. Paso el tiempo y la moto seguía estacionada allí, su dueño: Bruno o Pablo Siri…los hermanos que hasta hoy manejan el lugar. Mi papa los conocía, un año mas tarde se entero que la moto estaba a la venta, yo a esas alturas tenia una moto James, inglesa de 125 cc, hicimos todo tipo de enjuagues yo puse el entusiasmo y mi viejo el dinero, y salí de allí, un día, sin haber comido lomitos, pero manejando esa verdadera maravilla.
Un par de años mas tarde para mi cumpleaños veintiuno recibí una BMW 500, en un negocio prácticamente nominal, en que le cambie la Gilera, una motoneta Vespa chica, más algo de dinero y una deuda bastante grande que termino por quedar impaga, previa devolución de la moto, cuando decidí irme a los 22 años a USA.
En mis años fuera de Chile, siempre me decía a mi mismo, que no era posible que me acordara tanto de la Fuente Alemana, que debería sentirme avergonzado de no echar de menos a parientes y amigos, la cueca, la cazuela, las empanadas, las humitas, a mi abuelita, a mis vecinas, en fin….nada…debo admitirlo, yo me incorpore de lleno a la “cultura gringa” por decirlo de algún modo y ni siquiera cultive amistad con chilenos allá, solo mi circulo mas cercano, Alfonsito “Palito” Barrios y Bobby Fluxa, el resto puros gringos y algunos argentinos magníficos. Estaba completamente acostumbrado así, sin embargo….a veces en las noches de luna…pafff!... Me aprecia un lomo palta, una gorda completa, un rumano chokrut-tomate…una garza aliada…..ocasionalmente en las cercanías del dieciocho un lomo rusa ají-verde con una bandera chilena clavada , flameando, entre las maestras con sus gorritos blancos y que mas encima preguntan: Que se va a servir mi amor?......a la antigua o en plato?
Finalmente, años mas tarde, un día, asistí a un adiestramiento de “Alta Gerencia” con lo mas graneado de los ejecutivos de Unilever Chile, en Viña, en una especie de retiro de tres días, entre muchas materias se hizo un trabajo individual, donde se ejemplificara, la “Calidad sostenida” en un contexto de un satisfactor, que cumple en el tiempo invariablemente las expectativas de un consumidor o cliente. Todos se la jugaron por obviamente la Mercedes Benz, BMW, Omega, Cartier, Sheraton, Jaguar, Rolls, en fin el top de los top. Yo me la jugué de lleno, por la Fuente Alemana, y argumente en forma sólida los atributos de esta marca y su producto y como los hermanos Siri, han sabido intuitivamente no defraudar a nadie en mas sesenta años de trayectoria, como según yo se sobreponía a las mas sofisticadas técnicas del Marketing : la experiencia, el sentido común, y el criterio, manifestados en la simple honestidad de dar a cambio exactamente lo que corresponde a lo que estas recibiendo. Corrección, para mi era y es el nombre del juego.
Cuando presente mi trabajo, después de haber oído las presentaciones de grandes marcas mundiales, oí las carrasperas que muchas veces han acompañado mis intervenciones, algunas provenientes de tontos graves carentes de total sentido del humor, otros que no quieren expandir sus mentes por temor a que los gorros les queden chicos, y otros porque no… que pueden encontrar en esta simplicidad un mal síntoma, actuar con seriedad pero con alegría, a veces lo convierte a uno en sospechoso. Nunca supe, ni me interesa si esta intervención gravito en que un año mas tarde se pusiera fin a mi carrera, premio, este, que falta me hacen las palabras para agradecer las cosas que ofrece la vida a quienes saben usarla…y si estuviera un poco mas joven y menos temeroso del transito, agarraría mi auto ya!... y sellaría este tributo a La Fuente Alemana, partiendo ahora mismo para allá… a Santiago!!!
-Que se va servir mi amor?
-Un lomo rusa, ají-verde, una garza aliada…ahhhh!... A la antigua.



http://solodebateria.blogspot.com/2010/01/la-fuente-alemanalomos-motos-y.html