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Comunicación, Marketing y Cine Español

En el mes de febrero se ha hablado mucho de cine y de cines. De cine español, de cine catalán, de cine español y catalán… De cine subtitulado, de cine doblado, de cines en huelga, de cines vacíos, de cines que cierran, de cines caros. Se ha hablado en los periódicos, en informativos, en tertulias, en las redes sociales, en galas de premios e incluso en el Parlament de Catalunya. Sin embargo, todavía me cuesta entender por qué nadie habla de renovar las estrategias de comunicación y marketing de nuestro cine.

Pienso que la mayoría de males del cine finalizarían si las salas estuvieran llenas, y para eso solo son necesario dos cambios: una bajada drástica del precio de las entradas y una renovación en la publicidad de las películas.

Sobre el precio de las entradas no me explayaré, pero permitidme un apunte. En 2007 la Federación de Consumidores en Acción FACUA realizó un informe según el cual existen diferencias en los precios de hasta un 90% entre las 104 salas de las 33 ciudades estudiadas, por supuesto la más cara era, es y será Barcelona, seguida de A Coruña y Madrid. Mientras que en el Cine Diagonal Mar cuesta 7,60€ ver Celda 211, en el Cine Al-Andalús de Cádiz pagaría 5,40€. Si al precio barcelonés le sumas las palomitas y el refresco ya llegamos a pagar más de 13€ por disfrutar de una película. Señores, señoras, el cine es un producto de lujo que no todos pagamos por igual.

Por otro lado creo que el modelo de promoción del cine español ya ha quedado anticuado y aburrido. Sin más datos para contrastar que mi vocación de espectadora me atrevo a decir que si bien el cine americano se vende mediante anuncios de televisión y carteles en marquesinas, el cine español (y europeo) suele venderse gracias al boca boca (“word of mouth” en mi master, “wom” para trnd.es). Así que en realidad pienso que siempre acude el mismo público a interesarse por nuestro cine, y según la calidad de la película serán ellos quienes inciten a la audiencia. ¿Hasta cuándo?

¡Debemos cambiar la estrategia ya! De acuerdo que si no hay buenos ingredientes es imposible vender y menos convencer, pero nuestros profesionales hace tiempo que demuestran que aquella crítica de Juan Antonio Bardem al cine español tildándolo de “políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico“ ya no es el reflejo de nuestro cine. Por ello, si la calidad de las obras están garantizadas, ¿por qué no sabemos vender mejor?


Personalmente opino que la última Gala de los Goya fue excelente. La nueva presidencia de la Academia tiene claro que sin espectadores no hay cine, y por eso tomaron medidas publicitarias previas enfocadas a seducir el interés del público. Decoraron la Gran Vía madrileña con estrellas hollywoodienses con los nombres de los finalistas, realizaron vídeos con Buenafuente, propusieron diversos concursos a los internautas…¡solo les faltó hacer una Flash Mob en la Puerta del Sol! En definitiva, gracias a construir un plan estratégico de comunicación se ganaron al público. Y no señores y señoras, no tuvieron un récord de audiencia respecto otras galas porque TVE no tenga anuncios; el récord vino dado porque hubo un buen y arduo trabajo de comunicación y marketing viral (hasta Buenafuente en su twitter colaboró), la web de la Academia y RTVE. Todo ello garantiza el boca el boca y la respuesta del espectador (de televisión y de cine).

Por tanto, confío que el carácter revolucionario, sabio e inteligente del equipo de Álex de la Iglesia contagie a productoras, distribuidoras y exhibidoras. Desde aquí les pido:
- Que más allá de encargar carteles para marquesinas o hacer mal uso de internet, se dejen asesorar por esos magníficos estudios de diseño con los que suelen trabajar (o que sean estos quienes espabilen).
- Que se atrevan a realizar medidas de marketing viral y marketing de guerrilla para promocionar películas. Es efectivo y coste no es muy caro.
- Que se dejen influenciar por las nuevas técnicas de promoción de películas americanas, como Paranormal Activity o Cloverfield, o incluso en el terreno televisivo True Blood o Lost, que han conseguido una elevada impaciencia e interés del público previo al estreno.
-Que inviertan menos en regalos y merchandising para las redacciones de revistas cinéfilas y apuesten más por cuidar del espectador.
-Que confíen más en directores de comunicación y de marketing y menos en programas tipo El Hormiguero para encauzar las campañas.

Y para terminar unas palabras motivadoras de Álex de la Iglesia, Presidente de la Academia: “El año 2010 no ha hecho más que comenzar. Humildad, agradecimiento, ilusión y orgullo. Esforcémonos en ello. Les aseguro que habrá muchas películas españolas que disfrutar. No se las pierdan.”



¡Que no sólo el espectador mire la pantalla, que también la pantalla mire al espectador!


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