sábado

¿Social Media Marketing? Mejor disfruta de tus hijos

Estaba en mi mente continuar con la segunda parte sobre Social Media, pero me he dado cuenta que este post no ha despertado mucho interés, y eso que nos adentrábamos en la parte más interesante. En fin, supongo que otro día contaré como funciona, y de paso explicaré la tercera fase, que es ya la crema y nata de la Social Media, y que por cierto, hemos implementado hace poco en Viadeo con un cliente.

El caso es que ahora quiero contar el porqué es importante disfrutar de tus hijos, mejor dicho, es importante aprender las lecciones más simples que ellos nos enseñan, y dado que yo estoy ahora en marketing, que lecciones en Social Media nos pueden ofrecer.

No hay que ser Seth Godin para darse cuenta que las pautas básicas a la hora de responder ante el marketing son las mismas en los niños que en los adultos. En todo caso, podríamos decir que en los adultos quizás seamos superficialmente más sofisticados, pero no mucho más evolucionados. Recomiendo para empezar, mirarse el documental Consuming Kids para hacerse una idea de lo que hablo.

A un niño, sobretodo a los niños de menos de cinco años, como son mis petisos, no puedes intentar ganártelo estampándole un banner en la cara, ni enviándole cartas. No, ese no es el camino. Con esto simplemente puedes intentar ganar su atención, pero como suele pasar, la cantidad de oferta es superior a la cantidad de atención que uno puede prestar. El resultado es que se lanzan millones de impactos contra los niños y ellos, como resultado de las limitaciones (y aciertos) de la naturaleza solo pueden prestar atención a los más destacados. Es por eso que la publicidad se reinventa cada cierto tiempo, porque nos saturamos. ¿Os acordáis de aquellos anuncios de la DGT sobre accidentes y muertes en la carretera?, durante un tiempo funcionaron muy buen, Pero al cabo de una larga exposición a este tipo de mensajes fatalistas, con muertos, accidentes, tumbas, féretros y demás las estadísticas de accidentes empezaron a empeorar. La conclusión es que la gente se había inmunizado a este tipo de mensajes.

Y esto pasa constantemente, ahora está de moda los alimentos multifunción, ahora no solo alimentan sino que además te limpian el colón con una fregona. La colonia no solo perfuma, sino que además te hace sentir seguro y puedes ir a pedir hipotecas que seguro que te las dan. Además, el como se rueda también ha variado, hemos pasado de ser sofisticados en el planteamiento, imagen, secuencias, guión, etc, para trabajar más duro para conseguir lo mismo usando las mismas técnicas pero que el resultado parezca natural y sin esfuerzo. ¿Porqué?, ni porque los de publicidad sean masoquistas, sino porque han de variar su impacto para conseguir atención.

El caso es que las empresas necesitan recurrir a este tipo de argumentos para poder empezar a entrar en el mercado. Mensajes innovadores, distintos, quizás transgresores, algo que los diferencie de los demás, aunque puede (y es lo más probable) que ya existan veinte versiones de lo mismo. Una vez lo hemos conseguido, hemos captado la atención, aquí si podemos usar toda la tecnología, recursos, técnicas y operativas de lo que sería el Social Media Marketing para captar, retener y convertir…. y la madre del cordero, convertirse en evangelizadores. Porque todos los niños escuchan a otros niños y confían en sus opiniones.

El ejemplo más claro que veo, es lo que ocurre con el abuelo Julio. El es el único que tiene el pelo cano, y eso le hizo distinto, les llamó la atención. En este punto, el yayo Julio saco a relucir su mejor social media y consiguió lo difícil, captar. A partir de aquí, yayo Julio es un excelente contador de historias: la del negrito babali, la de boquerón y pepinillo, la señora pelos verdes, y así una larga colección de historias que conseguían captar la atención del niño (la niña estaba en sus propios mundos). Con estas acciones, el yayo Julio consiguió que cada vez que mi hijo le veía, saliera disparado a sus brazos, olvidándose que tenía padre y madre. Yayo Julio era lo más mejor que había en el mundo (después del Pocoyo, claro). El siguiente paso fue la evangelización, mi hija, al ver que su hermano se moría por estar con el abuelo, empezó a interesarse, y el yayo le explicó las historias que habían cautivado a su hermano, también consiguió retenerla. Y ahora, mis dos hijos están locos por su abuelo, y lo que es mejor, cada tres palabras que dicen, una de ellas es yayo. ¿Esto es o no es Social Media Marketing?



http://tatxe.org/10/02/02/social-media-marketing-mejor-disfruta-de-tus-hijos