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Relaciones Públicas en el mundo empresarial

A través del mensaje tenemos que hacer llegar al mercado la imagen que queremos se tenga de nuestra empresa. De hecho, el éxito o el fracaso de nuestra compañía va a depender en gran medida de la imagen que proyectemos tanto hacia el exterior como hacia el interior. Y proyectar una buena imagen de empresa no es ni más ni menos que el mercado tenga un conocimiento, una opinión y valoración positiva de nuestra organización y por tanto, de los productos y servicios que ofrecemos.

La publicidad es una excelente herramienta de ayuda para transmitir esa imagen, pero probablemente, y tan importante como la publicidad, está la puesta en marcha de un plan de comunicación que transmita esa imagen a los diferentes mercados y que además lo haga de una forma creíble.

En todo plan de comunicación hay que tener en cuenta tres aspectos:

* La definición de la identidad corporativa, es decir, lo que es la empresa, sus objetivos corporativos y principios. De ahí se extraerán los atributos de identidad que hay que proyectar al mercado.
* La imagen percibida actualmente; lo que el mercado percibe hoy en día de la empresa.
* La imagen ideal de la empresa; la imagen que queremos transmitir a los diferentes mercados debe responder a un Plan Estratégico de Imagen, en el que deben quedar establecidos los target diferentes a los que dirigir las acciones de comunicación, con una estrategia propia y específica para cada uno de ellos.

Entre los principales instrumentos que integra un plan de comunicación para mantener la imagen de una compañía, se encuentran las relaciones públicas y las campañas de comunicación. El primer medio indicado, que puede pertenecer a la empresa o ser subcontratado, se define como el conjunto de acciones planificadas y deliberadas que tienen como finalidad crear o mantener una imagen determinada de la empresa ante distintos públicos. Trata de crear y mantener unas relaciones sociales fluidas y dinámicas entre la compañía y los grupos sociales u organizaciones que estemos interesados en impactar.

A través de las relaciones públicas la empresa busca un posicionamiento en el terreno de la imagen, persiguiendo siempre la máxima aceptación social.

Las funciones más importantes a desarrollar por las relaciones públicas son:

* Apoyar y reforzar la labor de los departamentos de ventas y márketing.
* Preparar y supervisar las acciones puntuales de promoción y márketing de los productos o servicios que representa.
* Mantener un clima permanentemente favorable hacia los productos o servicios que representa, mediante el contacto constante con clientes, proveedores, agentes sociales…
* Establecer un buen clima laboral y conseguir en los empleados el espíritu e imagen que la empresa pretende en el exterior.
* Conseguir que ningún problema altere o perjudique la imagen de la empresa en el ámbito social.

Con respecto a las campañas de comunicación son el conjunto de mensajes e informes que elabora el gabinete de prensa, con la finalidad de hacerlos llegar a los diferentes medios para que éstos se hagan eco del contenido de los mismos, y así crear expectativas de compra, sensibilizar a la opinión pública, aportar datos informativos, contenidos publicitarios…


He extraído estos fragmentos de un capítulo muy importante del libro de Rafael Muñiz González Marketing en el siglo XXI, esta teoría deja patente la importancia de estas técnicas y de la necesidad de la inclusión de las Relaciones Públicas dentro del plan de Comunicación.

Y así como es necesaria la utilización de técnicas incluídas en las relaciones públicas de cara al exterior, por supuesto también lo es de cara a las relaciones laborales dentro de la empresa. Los empleados de una empresa son el mejor activo de una compañía y nadie como ellos para ser el primer slabon para el trabajo en cuanto a la comunicación y reflejo de una imagen de empresa potente e idónea.

A este respecto cada vez me hace más “gracia” oir hablar y ver cómo las grandes empresas denominan a ciertos puestos de sus trabajadores, por ejemplo es el caso de los Evangelistas de Microsoft. Es decir nadie engaña a nadie denominándolos así y todo el mundo a qué se dedican. No hay porque engañar y una de las máximas de las Relaciones Públicas es justamente todo lo contrario, flaco favor se está haciendo a una empresa si su labor comunicativa se basa en la mentira, puesto que tarde o temprano esto mismo se volverá en contra.



http://afalcon.wordpress.com/2008/02/12/relaciones-publicas-en-el-mundo-empresarial/