jueves

Soñar y Hacer

Hace unos años, salí a tomar unas cervezas con mi amigo Miguel Portero (nombre cambiado), quien justo había obtenido el primer puesto de su promoción en la escuela de negocios. En medio de la conversación, me preguntó:
-       ¿de qué tema haré mi tesis? No sé si exportar papitas fritas o poner una planta de café.
Automáticamente le pregunté lo mismo que a cualquier visitante en el centro de emprendedores donde yo trabajaba:
-       ¿cuál idea es la que te gusta más?
-       No lo sé.
No me esperaba esa respuesta. Nunca me había topado con un emprendedor que no supiera qué es lo que quiere. A mi insistencia, agregó:
-       Lo que a mí me gusta es resolver problemas. Lo que realmente me motiva es que me den un caso y solucionarlo. Plantear estrategias y ejecutarlas, eso es lo mío.
Entonces, mi amigo Portero es la persona a quien debes llamar cuando tienes un problema. Él tiene las herramientas para identificar su causa y resolverlo de la mejor manera. Lo único malo es que Portero no está preparado para saber qué es lo que quiere. Supongo que, si no cambia eso, llegará una etapa en su vida en la que se sentirá frustrado por no haber conseguido sus metas. Pero, ¿cómo podría lograrlas si ni siquiera las conoce?
De las diversas definiciones de lo que es un emprendedor, prefiero la de Filión: “es aquel que concibe, desarrolla y realiza visiones”. En realidad, prefiero enunciarla de otra manera: “el emprendedor es aquel que tiene un sueño y lo cumple”.
Conozco a muchas personas que hacen una cosa o la otra. Por un lado, están los soñadores. Ellos solo sueñan, pero se detienen lejos de cumplir sus deseos. Los reconocemos por frases tales como “si yo pudiera…”, “si tuviera el dinero necesario…”, “si no fuera por…”. Muchos de ellos son expertos en encontrar las razones por las que tales deseos no se cumplen. Y tal vez por ello no se cumplen. Por la otra parte, hay ejecutores, que logran pero no sueñan, como mi amigo Portero. Son buenos para resolver problemas, pero tienen verdaderas dificultades para identificar y valorar qué es lo que les realmente les apasiona.
Entonces, el emprendedor que buscamos, hombre o mujer, es aquella persona que junta ambos procesos: soñar y ejecutar lo soñado. Se desenvuelve en cualquier campo de la actividad humana, sea social, cultural, político o empresarial. Enfocándonos en este último, el empresario emprendedor viene a ser aquella persona que realiza sus sueños mediante la creación de una actividad empresarial. Por tanto, sus actividades cotidianas se enfocan en la generación de ideas, la búsqueda de oportunidades, la provisión de recursos, la ejecución y la evaluación de las mismas.