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El pensamiento positivo vale la pena

CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS QUE PIENSAN POSITIVAMENTE

Estado psíquico

El estado psíquico de las personas que piensan positivamente es predominantemente bueno. De forma consciente o inconsciente, estas personas saben que se sienten como piensan, y que influyen en lo que piensan. Como estas personas siempre consiguen algo positivo de muchas cosas, rara vez se encuentran en la situación en la que su estado de ánimo se hunda. Ciertamente, estas personas también se sienten mal a veces, se sienten agobiados o abatidos. Sin embargo, esta indisposición no dura mucho. Intentan hacer algo al respecto, de tal forma que en seguida se sienten mejor. Observan la derrota o el fracaso como algo pasajero, como un contratiempo y lo ven más bien como un incentivo para alcanzar su meta.

Capacidades intelectuales

El estado de ánimo de las personas positivas consigue que sus órganos sensitivos funcionen mejor. Se ha observado que las personas positivas y, por ello, equilibradas, poseen una capacidad perceptora mejor, son más creativos y más ricos en ideas, ven y oyen mejor.

Estado físico


Por lo general, las personas positivas gozan de una salud física muy buena, ya que el bienestar físico y el mental están estrechamente vinculados. Un sentido de la vida positivo influye en nuestros órganos internos como un elixir de la vida. Los optimistas se conservan jóvenes y sanos durante más tiempo. Están convencidos de que su bienestar está en sus manos, y esto les fortalece. Muchas investigaciones documentan que nuestras defensas se fortalecen a través de una actitud esperanzadora y optimista. Si nos encontramos en armonía interior, también nuestro cuerpo está en armonía, y esa es la mejor protección contra las enfermedades. Estas investigaciones muestran que las personas con una actitud en la vida positiva disfrutan de mejor salud que las personas con una actitud pesimista. Si las personas positivas enferman, dirigen entonces toda su energía a curarse, a movilizar sus propias fuerzas a través de ideas positivas y monólogos. Para ellos, las enfermedades son como una señal de aviso, de que en su vida ciertas tendencias enfermizas de pensar o comportarse tienen que ser mejoradas.

Ventajas profesionales y económicas

La mayoría de las personas positivas tienen más éxito a nivel profesional y económico. Donde otros ven problemas, ellos ven una oportunidad. No ven los problemas como un mal molesto, sino como un reto para llegar a su meta. A causa de su actitud positiva – también hacia sí mismo y hacia sus capacidades – se sienten capaces, creen en sí mismos y en su éxito y pueden desarrollar sus capacidades plenamente. Son “personas-yo-puedo” y abordan un asunto sin prejuicios y cuentan con tener éxito, a no ser que estén totalmente convencidos de los contrario. No se dejan influenciar fácilmente por los fracasos. Observan los fracasos como experiencias de mucho valor que les acerca a su meta. Rara vez van por caminos ya recorridos, sino que buscan unos nuevos, por los que nadie haya ido antes. Ya que normalmente se sienten bien, las tareas desagradables las realizan sin problemas. Los deportistas profesionales son capaces de realizar un alto rendimiento deportivo, cuando tienen una actitud positiva ante el reto.

Relaciones con los otros

Las personas positivas no ven al otro como a un enemigo. Lo consideran como alguien digno de ser amado, a no ser que reciban un desengaño. Y si se sienten decepcionados por una persona, no se dejan engañar por ello, pues se mantienen fiel a su actitud positiva hacia las otras personas. Las personas positivas apenas tienen experiencias negativas con otras personas. Pues gracias a su manera amable y abierta atraen a los otros y, por regla general, se distancian de las personas pesimistas.
Cuanto más tiempo se practica el pensar positivamente y se actúa en consecuencia, más se disfruta de este estilo positivo de vida. El pensamiento positivo puede cambiar la vida.

CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS QUE PIENSAN NEGATIVAMENTE

Estado psíquico

El bienestar mental de las personas pesimistas es predominantemente malo. Debido a que siempre cuentan con lo peor y a que siempre encuentran un pelo en la sopa, su estado de ánimo está por los suelos. Se sienten a menudo abatidos hasta llegar a la depresión y sufren de temores. Sienten estar en las manos de otras personas y de circunstancias sin capacidad de reacción, porque creen que no pueden ejercer influencia alguna en sus sentimientos y su vida.

Estado físico

Ya que el estado físico y el mental están estrechamente vinculados, la forma física de los pesimistas es más bien mala. Con frecuencia están enfermos y están en peor forma física porque sus defensas se encuentran debilitadas por la influencia de su negatividad y son propensos por ello a enfermar. Las investigaciones muestran que la desesperación debilita el sistema inmunológico y que los pesimistas padecen de enfermedades infecciosas dos veces más que los optimistas.

Ventajas profesionales y económicas

Los pesimistas no tienen mucho éxito a nivel profesional o económico. Ya que ven problemas por todas partes y cuentan con un resultado negativo a pesar de unas condiciones buenas, dejan pasar no sólo muchas oportunidades, sino que al mismo tiempo atraen la mala suerte. Tienen muchas menos oportunidades que los optimistas cuando se presentan a un puesto de trabajo. No son muy queridos como compañeros de trabajo, debido a que son muy destructivos y desarrollan pocas iniciativas propias. Ya que tienen poca confianza en sí mismos y tampoco en sus capacidades, se sienten presionados por la responsabilidad y permanecen más bien pasivos. Incluso cuando son muy dotados y capaces, no son capaces de desarrollar sus capacidades debido a su manera de pensar negativa, y por lo tanto fracasan a menudo. Se desaniman muy rápidamente por los fracasos y tiran la toalla.

Capacidades intelectuales

Las personas pesimistas no se pueden concentrar bien en una tarea, ya que dedican mucho tiempo a imaginarse lo que puede ir mal. Tienen problemas para tomar nota de algo y son poco creativos.

Relaciones con el otro

Debido a que las personas pesimistas se sienten desamparadas y en manos de los demás, ven al otro como a un enemigo. Son desconfiados y creen que los otros le quieren engañar. O tienen miedo de otras personas porque no confían en hacerse respetar o decir “no”. En presencia de otros, describen la peor de las desgracias o hablan de la propia mala suerte o la de la de otros. Se lamentan ante otros de la injusticia del mundo y están amargados de que la fortuna les haya tratado tan mal. Por ello, no son muy queridos por otras personas.

CUESTIONES PARA REFLEXIONAR

¿Una persona que sufre de cáncer es demasiado optimista al creer en su curación? ¿Es un pesimista el realista que cree que no hay posibilidad alguna de sobrevivir en esta situación? ¿Es una persona paralítica que viaja a Lourdes demasiado optimista cuando cree que podrá caminar de nuevo? ¿Es un investigador del SIDA demasiado optimista cuando cree que puede encontrar un remedio contra esta enfermedad? ¿Es un inventor demasiado optimista cuando cree que puede sustituir la energía atómica con ayuda de la energía solar y otras energías alternativas? ¿Es un deportista demasiado optimista cuando cree que puede establecer un nuevo record mundial? ¿Es una persona demasiado optimista cuando cree que puede encontrar un barco hundido con tesoros valiosos?

Hoy en día, estas preguntas no se pueden responder ni con “sí” ni con “no”. El futuro, la historia, mostrará si, por ejemplo, el optimismo del investigador del SIDA estaba fundado o no, si un saltador de altura establece un nuevo récord mundial, etc. 
Por otro lado, la historia está llena de personas que tuvieron visiones positivas y permitieron que se hicieran realidad gracias a su optimismo inquebrantable. Como por ejemplo los hermanos Wright, que creían en poder elevarse como un pájaro en el aire con un “avión”. Graham Bell, que creía que las personas podrían hablar entre ellas “por teléfono” a cientos de kilómetros. 

La historia está llena de personas como los hermanos Wright y Bell. Estas son la prueba de que las personas que tienen una visión positiva o un sueño, poseen la capacidad de hacer posible lo “imposible”.

Vale la pena pensar positivamente. Sin la esperanza no hay un mañana, ni un futuro.



http://psicoencuentro.wordpress.com/2010/02/06/el-pensamiento-positivo-vale-la-pena/