martes

La métrica subjetiva

LA gente no siempre dice la verdad, sobre todo cuando lo están encuestando. Sabemos que las técnicas demoscópicas aplicadas al mundo de la empresa o la política suelen pasar filtros de interpretación bastante maleables. En neuromarketing se demuestra que no existe una secuencia clara entre el deseo, la demanda y la acción. Daniel Kahneman logró el Nobel de Economía gracias a los avances alcanzados en el campo de la psicológica aplicada a los comportamientos de compra o inversión. Estudió el juicio humano y su relación con los procesos de toma de decisiones en escenarios de incertidumbre. Lo impulsivo/emocional es lo fundamental, de manera que el ´botón de compra´ se localiza en la corteza prefontal media, apuntan los últimos estudios. No existen las compras racionales, aun cuando nos esforcemos en dejar de lado nuestros sentimientos. Confieso que el tema me perturba, porque a medida que avanzamos en este campo, más nos aproximamos a la ficción orwelliana. Inquietante, desde luego. En política, más que lo emocional, impera el marco. El mejor libro que he leído al respecto se titula 'No pienses en un elefante', de George Lakoff. Ya saben, en USA, los republicanos se representan a través de un burrito y los conservadores con la imagen de un elefante. La tesis de Lakoff se centra en los marcos conceptuales. Muy resumidamente, este profesor de Ciencia Cognitiva de la UCLA viene a decirnos lo siguiente: no se esfuercen en mostrar los hechos, ya que el sentido final debe encajar en la sinapsis del cerebro, o sea, el marco. Ahí es dónde debemos trabajar. Esta teoría, estudiada en el contexto norteamericano y nada equiparable a nuestro país, lógicamente, explicaría por qué la comunicación del PP fracasa en muchos puntos de la Andalucía profunda. Así que ya saben: la clave está en el marco. Sospecho que quienes mandan en Sevilla ya lo conocen; otra cosa es que sepan dar con la fórmula mágica. La relación entre la economía y la política tampoco es tan fácil de definir. Una vez más, habremos de acudir a la percepción, término que últimamente me persigue y sobre el que estoy trabajando con algunos experimentos que algún día desvelaré, posiblemente en www.pedroasensio.blogspot.com. Si observamos el panorama macro y micro, si tenemos en cuenta variables como el crecimiento económico, el desempleo o el nivel de renta, obtenemos unas conclusiones más que definitivas. La métrica objetiva nos llevaría a una victoria aplastante del PP. Sin embargo, una vez más, cuando las variables económicas se filtran, convirtiéndose en enigmáticos puntos de vista, predomina la métrica subjetiva. Y es ahí cuando entra en escena la mentira.


http://www.elalmeria.es/article/opinion/631572/la/metrica/subjetiva.html