martes

Ser creativos

Casi todo el mundo ha oído alguna de estas expresiones: ¡Tienes talento!, ¡Es como un diamante en bruto!, o ¡Hay que cuidar la cantera!


Al escucharlas, más o menos todos estamos de acuerdo en lo que significan, sin necesidad de entrar en detalles.
Sería algo así: “Hay que cuidar la cantera, para trabajar los diamantes en bruto, pulirlos, y que explote todo su talento”


La cantera sería el medio en el que a partir de distintas acciones y condiciones, trabajamos los diamantes en bruto (personas), para que puedan desarrollar el talento (que llevan dentro)


Cuando en términos profesionales en el ámbito de RR.HH., nos planteamos evaluar el talento, (para identificar, retener y desarrollar), solemos hacerlo en base a evidencias. Buscamos indicadores, muestras de comportamiento, pruebas y tests, de lo que una persona sabe hacer o es capaz de llegar a hacer. Habitualmente todo ello referido a un Diccionario de Competencias, más o menos estándar. Y eso está bien, aunque incompleto.


¿Por qué dos personas con talento similar, y en condiciones similares, demuestran resultados distintos? ¿Cuáles son las motivaciones de la persona para querer desarrollar ese talento?
¿De qué sirve tener un talento determinado, si no sabemos cuales son las condiciones para que se desarrolle?
¿Cómo puedo averiguar el talento que una persona tiene si aún no ha aflorado?
¿Cuándo hablamos de desarrollo de talento, hablamos sólo del plan de aprendizaje, de pulir ese diamante? ¿Y qué pasa con las personas que lo poseen?
¿Creemos que sólo con poner los medios, ya es suficiente?




Todo ello nos lleva a la convicción, de que para evaluar el talento (y así identificarlo, atraerlo, retenerlo y desarrollarlo), es imprescindible profundizar en la persona desde una perspectiva integral, y no sólo las evidencias de un determinado nivel competencial o intelectual.


Paul Potts y Susan Boyle: Dos ejemplos de talento que no se hubiera conocido si no se hubieran dado las condiciones adecuadas.


"El rasgo más llamativo de cualquier fotografía tomada hace más de cuarenta año es que todos llevan sombrero" ( Edward de Bono)


Ahora los sombreros casi no se usan y podemos decir que las modas han cambiado, puede que vuelvan pero probablemente, no serán exactamente iguales.


Pero hay otras cosas que no cambian con los años. Los seres humanos, aunque nos vamos adaptando, en el fondo hemos cambiado poco.


Desde que nacemos, cada uno de nosotros, es poseedor de unas determinadas habilidades (ahora también llamadas competencias) y estás habilidades son innatas en cada persona. Evidentemente podemos desarrollarlas pero algunas de ellas las tenemos o no las tenemos.

Estas habilidades son la semilla de nuestra vida personal y profesional.

El conocer estas habilidades nos dará la clave para elegir un determinado tipo de trabajo, profesión y afición.



¿Cuáles son mis habilidades o competencias?
Está claro que la mayoría de las veces no podemos elegir nuestro trabajo, en un mundo donde es absolutamente necesario ganarnos la vida, pero en el caso de que podamos hacerlo deberíamos tener en cuenta estas habilidades naturales para poder disfrutar del trabajo, ya que pocas opciones nos quedan más que trabajar.


Cuando hablamos de Evaluación de Competencias no estamos hablando de juzgar a nadie por sus habilidades, lo que estamos haciendo es averiguar cuáles son las habilidades y competencias reales de cada persona con el fin de maximizar su trabajo, y ese maximizar se refiere tanto a la persona en si misma como a la empresa que le contrata o ya lo tiene en contratado.


Este sistema, de gran utilidad para todos porque permite detectar las habilidades y competencias de cada uno y aplicarlas a su puesto de trabajo, ayuda al mismo tiempo a los profesionales a mejorar su motivación y a convertir el trabajo en una satisfacción personal.
Esta claro que cuando hacemos algo que realmente nos gusta nos sentimos mejor y nos cansamos mucho menos.


El talento no es solo conocimiento, el talento es lo que todos llevamos dentro, sacarle partido depende de nosotros.




http://blogvisioncorporativa.blogspot.com/2010/02/ser-creativos.html