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LA INDUSTRIA MUSICAL SE TRANSFORMA EN VENDEDORES DE MERCHANDISING

La crisis de la industria musical, provocada entre otras cosas por las descargas de internet, está provocando una imparable transformación de la multinacionales del disco. Dentro de poco es posible que, en algunos casos, facturen tanto por la venta de productos de merchandising que por la comercialización de la música. Esta es la idea central de un interesante reportaje publicado por El País, y cuyas principales ideas son:

Comienza el asalto. A finales del año pasado, EMI anunciaba que se hacía con Loudclothing, la compañía distribuidora de merchandising no sólo musical —también posee las licencias de la saga Crepúsculo, por ejemplo—, siguiendo la tendencia inaugurada en abril con la adquisición por parte de EMI Music Services —división de la multi dedicada a todo aquello que no sea comercializar cedés— de los derechos para vender los productos de merchandising de Live Nation, el monstruo de las giras. Con la nueva adquisición, la firma ya posee 3.000 puntos de venta de camisetas, tazas, muñecos, llaveros…

Las bandas se transforman en marcas. “Es todo parte de un posicionamiento estratégico. Buscamos abarcar distintas áreas del negocio musical entrando en las redes de distribución de un producto, el merchandising, que tiene una gran importancia. Hay bandas que ya son marcas, y una marca hay que desarrollarla en todos los terrenos en los que pueda resultar rentable”, comenta Simone Bosé, presidente de EMI España. Y es que va a ser muy difícil que nadie encuentre la manera de descargar de la Red camisetas de Coldplay o muñecas de Britney.

La industria del regalo. “El merchandising se ha convertido en un excelente regalo como complemento a un CD, un DVD, un videojuego o un cómic. Además, a nuestros clientes les gusta tener en casa, llevar puesto o regalar algo que tenga que ver con sus gustos, tanto cinematográficos, musicales o de lectura. Es una manera de identificación, de distinción. Las ventas en los últimos años se han duplicado”, explica Leo Alcaraz, jefe de producto de música ymerchandising de FNAC España.

Una transformación que funciona. Ser adolescente y fan ya no es premisa básica para consumir merchandising musical. Las Spice Girls resucitaron el fenómeno de las muñecas, y Britney lo hizo explotar al llegar a vender hasta seis millones de unidades de esa pobre réplica que sí llevaba ropa. En la última gira de Mötley Crüe por Estados Unidos, la media gastada enmerchandising por cada asistente a un concierto fue de 10 dólares, siendo el producto estrella no los pósters o las camisetas, sino las bragas de la banda.

Si quieres leer el reportaje completo de El País, pincha aquí.



http://marketingemprendedor.wordpress.com/2010/03/17/la-industria-musical-se-transforma-en-vendedores-de-merchandising/