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Seis sombreros para pensar en el desarrollo de una idea

Uno de los principios más potentes para fomentar la creatividad consiste en suspender el juicio y acompañar a la idea para que esta decante por sí misma su utilidad. Con este objetivo, Edward de Bono sugiere el método de los Seis Sombreros para Pensar...


Por Ari Sabbagh, Matías Mackinlay y Tomás Donovan

En anteriores artículos en MATERIABIZ, hemos presentado diversas técnicas para generar ideas creativas. Así, en esta breve serie no puede faltar la famosa herramienta de los seis sombreros, creada por el experto Edward de Bono, para acompañar a la idea en su desarrollo.

El objetivo de la metodología de los seis sombreros para pensar consiste en abordar un desafío creativo sistemáticamente desde todas las perspectivas típicas de una dinámica grupal.

En distintos momentos de la sesión, los participantes realizan un análisis desde un rol específico, representado por uno de los seis sombreros.

A continuación, veremos un ejemplo práctico del método. Supongamos que, con nuestro equipo, estamos buscando innovar en el rubro de las estaciones de servicio.

En lugar del modelo clásico donde el cliente conduce a la estación y carga combustible, estamos pensando en un modelo donde un camión cisterna recorre las calles llevando la gasolina a los conductores que lo soliciten. Un auténtico delivery de combustible.

Veamos cómo podría analizarse la idea desde la óptica de los seis sombreros.

Sombrero blanco: Es la visión objetiva y neutral, enfocada en los hechos, los números y la información.

El sombrero blanco puede utilizarse en varias instancias de la sesión. Puede ser útil, por ejemplo, que al inicio los participantes presenten el estado actual de las estaciones de servicios en términos de costos, margen de ganancia, y las ventajas y desventajas de la idea de los camiones cisterna.

Tras haber elaborado ideas para abordar el desafío, en el momento de evaluación, es importante revisar nuevamente los hechos, los números y la información.

Sombrero rojo: Contempla las emociones y los sentimientos. Qué nos dice la intuición, sin necesidad de justificarla.

La implementación de ideas creativas constituye un tipo de cambio. La resistencia o apoyo a un cambio, muchas veces, se relacionan con las emociones que éste pueda despertarnos.

Si nuestro trabajo depende de la existencia de estaciones de servicio convencionales, posiblemente nos sintamos amenazados ante la posibilidad de la incorporación de estaciones móviles.

Precisamente, el sombrero rojo nos sirve para reconocer nuestras emociones y las de los otros, en relación con la posible idea a implementar. Y esta comprensión permite generar un compromiso genuino con el proyecto.

Sombrero negro: Funciona como el "abogado del diablo", resaltando el juicio y la cautela.

Este sombrero se utiliza para señalar por qué una sugerencia no encaja en los hechos, la experiencia disponible, el sistema utilizado, o la política que se está siguiendo.

Por ejemplo, "las leyes no permiten la circulación de combustible en ciertas áreas", "los costos serían altísimos" o "este es un cambio demasiado agresivo para ser aceptado por los usuarios".

Sombrero amarillo: Representa la actitud positiva, optimista, constructiva y esperanzada.

Así como el sombrero negro es vital para prever posibles obstáculos y minimizar riesgos, el sombrero amarillo pretende considerar únicamente los aspectos positivos, para evitar que sea descartada antes de tiempo una idea que podría dar grandes beneficios.

Por ejemplo, "una estación móvil de servicio sería muy conveniente para los usuarios, porque se evitarían las colas típicas de las convencionales" o "al ser móvil, el servicio puede reubicarse inmediatamente y estar presente allí donde los clientes lo necesiten".

Sombrero verde: Representa el pensamiento lateral, la creatividad y la fertilidad de ideas. Busca la introducción y el uso de estímulos y cambios.

En este momento, hay que utilizar las diversas técnicas de pensamiento creativo que hemos expuesto a lo largo de distintos artículos en MATERIABIZ: concentrarse en la cantidad y no en la calidad de las ideas, realizar combinaciones entre elementos inconexos, desafiar los supuestos y formular las preguntas adecuadas para salir de los patrones habituales de pensamiento.

Sombrero azul: Se asimila al papel del director de orquesta. Toma perspectiva para cuidar el proceso de pensamiento y representa la sobriedad y la moderación.

Durante toda la sesión, el facilitador suele tener puesto el sombrero azul. No está concentrado en el contenido (es decir, en cómo resolver el desafío de las estaciones de servicio), sino en el proceso (¿El grupo está cuidando los tiempos y las reglas de juego? ¿Los participantes están motivados? ¿Las ideas se están anotando?).

En definitiva, la herramienta de los seis sombreros para pensar nos permite asegurarnos de que todos los aspectos de un problema sean cubiertos y que esto suceda de manera sistemática.

A través de este proceso grupal, no sólo alcanzaremos mejores respuestas para nuestros desafíos creativos, sino que nuestras ideas serán refinadas por el pensamiento colectivo, logrando un mayor consenso para avanzar hacia la fase de implementación.



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