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Pensamiento lateral: algunos ejercicios

Edward De Bono propuso el término pensamiento lateral para representar esos caminos alternativos que no estamos acostumbrados a tomar cuendo tenemos que encontrar soluciones a un problema.

Ante un problema, tendemos a seguir un patrón habitual de pensamiento (las sillas son para sentarse, el suelo para caminar, un vaso para ser llenado con un líquido, etc.) y esto nos limita. El pensamiento lateral, en cambio, está ligado a la creatividad porque requiere romper los patrones racionales a los que estamos acostumbrados, esto es, encontrar nuevos puntos de vista y nuevas asociaciones entre ideas y, a la vez, es una forma de desarrollarla.

Paenza lo explica en su artículo del diario Página 12: “A uno le presentan un problema que no contiene la información suficiente para poder descubrir la solución. Para avanzar, se requiere de un diálogo entre quien lo plantea y quien lo quiere resolver. En consecuencia, una parte importante del proceso es hacer preguntas. Las tres respuestas posibles son: sí, no o irrelevante.

Cuando una línea de preguntas se agota, se necesita avanzar desde otro lugar, desde una dirección completamente distinta. Y aquí es cuando el pensamiento lateral hace su presentación. Para algunas personas, es frustrante que un problema “admita” o “tolere” la construcción de diferentes respuestas que “superen” el acertijo. Sin embargo, los expertos dicen que un buen problema de pensamiento lateral es aquel cuya respuesta es la que tiene más sentido, la más apta y la más satisfactoria.

Es más: cuando uno finalmente accede a la respuesta, lo que se pregunta es: “¡¿cómo no se me ocurrió?!”.

Quiero plantear ahora un ejemplo muy interesante. No sé si es el mejor que conozco, pero sí el que generó y genera muchísimas controversias.

Aquí va: recuerde que no hay trampas, no hay cosas escondidas, todo está a la vista. Algo más: si no conoce el ejemplo, permítame una sugerencia. Trate de pensarlo solo porque vale la pena, en particular, porque demuestra que lo que usted cree sobre usted mismo a lo mejor no es tan cierto. O, en todo caso, es incompleto.

Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale manejando desde su casa en la Capital Federal y se dirige rumbo a Mar del Plata. Roberto, va con él. En el camino se produce un terrible accidente. Un camión, que venía de frente, se sale de su sector de la autopista y embiste de frente al auto de Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida. Una ambulancia de la municipalidad de Dolores llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital.

No bien llega, los médicos de guardia comienzan a tratar al nene con mucha dedicación pero, luego de charlar entre ellos y estabilizarle las condiciones vitales, deciden que no pueden resolver el problema de Roberto. Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño y, por eso, deciden dejarlo internado allí, en Dolores.

Luego de las consultas pertinentes, se comunican con el Hospital de Niños de la Capital Federal y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en autos de lo ocurrido. Como todos concuerdan que lo mejor es dejarlo a Roberto en Dolores, la eminencia decide viajar directamente desde Buenos Aires hacia allá. Y lo hace.

Los médicos del lugar le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión. Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: “¿Está usted en condiciones de tratar al nene?”, pregunta con un hilo de voz. Y obtiene la siguiente respuesta: “¡Cómo no lo voy a tratar si es mi hijo!”.

Bien, hasta aquí, la historia. Está en usted el tratar de pensar una manera de que tenga sentido. Como no compartimos la habitación, o donde sea que usted esté, le insisto en que no hay trampas, no hay nada oculto. Y antes de que lea la solución, quiero agregar algunos datos:

a) Antonio no es el padrastro.

b) Antonio no es cura.

Ahora sí, lo dejo a usted y su imaginación. Eso sí, le sugiero que lea otra vez la descripción del problema y, créame, es muy, muy sencillo.

(La respuesta, más abajo)

Algunos ejercicios

1) Hay tres interruptores afuera de un cuarto que está cerrado con llave. Adentro del cuarto hay tres lámparas. Podés encender y apagar los interruptores cuantas veces quieras, siempre y cuando la puerta del cuarto permanezca cerrada. Luego, debés entrar una sola vez al cuarto y determinar que interruptor le corresponde a cada lámpara.

2) Un joven, por salir apurado a encontrarse con sus amigos, dejó olvidado el registro de conducir. Una vez en la calle, no se detuvo en la luz roja y siguió por una vía de sentido contrario. Todo esto fue observado por un policía de tránsito que no hizo el menor intento para impedírselo o para citarlo. ¿Por qué?

3) En el medio de un establo completamente vacío, apareció un hombre ahorcado. La cuerda alrededor de su cuello estaba atada a un andamio del techo. Era una cuerda de tres metros. Sus pies quedaron a un metro de altura del piso. La pared más cercana estaba a siete metros del muerto. Si escalar las paredes o treparse al techo es imposible, ¿cómo hizo?

4) En un determinado país, donde la ejecución de un condenado a muerte solamente puede hacerse mediante la horca o la silla eléctrica, se da la siguiente situación, que permite a un cierto condenado librarse de ser ejecutado. Llega el momento de la ejecución y sus verdugos le piden que hable, y le dicen: “Si dices una verdad, te mataremos en la horca y si mientes, te mataremos en la silla eléctrica”. El preso hace entonces una afirmación que deja a los verdugos tan perplejos que no pueden, sin contradecirse, matar al preso ni en la horca, ni en la silla eléctrica. ¿Qué es lo que dijo el reo?

5) En el centro de una mesa, sobre un mantel de 30 cm de diámetro, hay una botella de vino abierta. ¿Cómo quitar el mantel sin derramar el vino y sin tocarla con ningun otro objeto ni con alguna parte del cuerpo?

6) Un hombre yace muerto en un campo. A su lado hay un paquete sin abrir. No hay nadie más en el campo. ¿Como murió?
Ayuda: Mientras se acercaba el hombre al lugar donde se le encontró muerto, sabía que irremediablemente moriría.

7) El martes, Juan consiguió apagar la luz de su dormitorio y meterse en la cama antes de que la habitación quedase a oscuras. Hay tres metros desde la cama al interruptor de la luz. ¿Cómo pudo hacerlo?

8) El alcalde de una prisión ofrece la libertad inmediata a uno de los diez presos que mantiene entre rejas, elegido al azar. Para ello, prepara una caja con diez bolas: 9 negras y una 1 blanca y les dice que aquel que extraiga la bola blanca será el preso que quede libre. Pero el alcalde, mala persona, coloca, sin que nadie lo sepa, las diez bolas negras, para asegurarse que ninguno de sus 10 presos va a quedar en libertad. El preso José, que tiene fama de listo, se enteró casualmente de la trampa que iba a hacer el alcalde e ideó una estrategia que le dio la libertad. ¿Cómo lo hizo José?.

9) Una persona tenía una una jarra llena de jugo y una jarra llena de leche. Volcó las dos en un recipiente grande, y sin embargo, la limonada siguió separada de la leche. ¿Cómo lo logró?

10) Un perro está atado por el cuello a una cuerda de 3 metros de largo. Sin embargo, consigue alcanzar un hueso que se encontraba a 5 metros de él. ¿Cómo hizo?

RESPUESTAS



Respuesta al planteado por Paenza:

“Lo notable de este problema es lo sencillo de la respuesta. Peor aún: no bien la lea, si es que usted no pudo resolverlo, se va a dar la cabeza contra la pared pensando, ¿cómo puede ser posible que no se me hubiera ocurrido?

La solución o, mejor dicho, una potencial solución, es que la eminencia de la que se habla, sea la madre.

Este punto es clave en toda la discusión del problema. Como se advierte (si quiere vuelva y relea todo), nunca se hace mención al sexo de la eminencia. En ninguna parte. Pero nosotros tenemos tan internalizado que las eminencias tienen que ser hombres que no podemos pensarla mujer. Y esto va mucho más allá de que puestos ante la disyuntiva explícita de decidir si una eminencia puede o no puede ser una mujer, creo que ninguno de nosotros dudaría en aceptar la posibilidad tanto en una mujer como en un hombre. Sin embargo, en este caso, falla. No siempre se obtiene esa respuesta. Más aún: hay muchas mujeres que no pueden resolver el problema y cuando conocen la solución se sienten atrapadas por la misma conducta machista que condenan.

En fin, creo que es un ejercicio muy interesante para testear nuestras propias complicaciones y laberintos internos”.

Respuesta 1: Encienda el primer interruptor por solo un minuto y apáguelo. Después encienda el segundo y déjelo encendido. Luego, entre en el cuarto y toque las 2 lamparitas (focos) que están apagadas. La lamparita que está caliente es encendida por el primer interruptor. La bombilla que está encendida es la que está conectada al segundo interruptor y la otra es la que esta conectada al tercer interruptor.

Respuesta 2: El joven no iba manejando, iba caminando.

Respuesta 3: El señor se colgó luego de treparse a un bloque enorme de hielo, que luego se derritió, obviamente. Varias veces, este problema aparece con un agregado: en el piso aparecía un charco de agua, o bien el piso estaba mojado o húmedo.

Respuesta 4: El reo dice: “Me van a matar en la silla eléctrica”. Y piensan los verdugos: si es verdad lo que ha dicho, no podemos matarlo en la silla eléctrica, ya que ésta forma de ejecución habíamos quedado en reservarla para el caso de que mintiera. Pero, por otra parte, si lo matamos en la horca, habrá mentido en su afirmación, así que tampoco podemos matarlo en la horca porque esta forma de matarlo la íbamos a utilizar si decía la verdad.

Respuesta 5: La botella estaba vacía.

Respuesta 6: El hombre había saltado desde un avión pero su paracaídas no logró abrirse. Este era el paquete sin abrir.

Respuesta 7: Porque era de día.

Respuesta 8: Cuando a José le tocó pasar delante de la caja de las bolas, metió la mano y cogió una de las bolas y, sin mostrarla a nadie, se la metió en la boca y se la tragó. Inmediatamente, tan pronto pudo respirar bien, dijo: “Yo he sacado la bola blanca, pues solo quedan en la caja las nueve bolas negras”. Todos miraron dentro de la caja. Era verdad. El alcalde no pudo negarse a dejarlo libre. Otra respuesta posible, es que el preso José pasa al final de los que van a sacar la bola, no la saca y dice “salieron ya las 9 bolas negras, la sobrante es la blanca” (no se plantea que cada bola que sacan se regrese a la caja).

Respuesta 9: Tanto la leche como el jugo estaban congelados.

Respuesta 10: La cuerda no estaba atada a ningún sitio.

Éstos son algunos ejercicios; les recomiendo que busque en google “pensamiento lateral”; hay muchísimos para entretenerse y ejercitarlo. Como dije al principio, nos permite “encontrar nuevos puntos de vista y nuevas asociaciones entre ideas y, a la vez, es una forma de desarrollarlo”.




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